Dones y doñas, estoy de vacaciones, y tengo el plan perfecto. Cojo el coche y tiro recto que me voy a las afueras por ventura con un monitor bien majo a hacer deportes de aventura, o deportes de riesgo, o a vivir aventuras con riesgo de rotura y sesgo. De allí un autobús me acerca a un balneario, y de sus fuentes termales lindantes a un estuario salgo disparado a montar en un globo que me lleve al puerto para subir a un crucero que me transborde a un país extranjero. Indeciso sobre ubicarme en playa o montaña, apuesto por un acantilado, que tiene un poco de todo, y al que llego en aeroplano. Me proponen acercarme a un pueblecito cercano, allí sólo se llega en velocípedo. De camino saludo a un pelícano palmípedo. El entorno es lugareño y sentada en un leño una moza de buen lustre me ofrece casa rural, monte rústico y ámbito lacustre. En barca un viaje espiritual elude en autos el turismo sexual. Y una ruta en ferrocarril me acerca distanciando de redil y alberca de modo simpático hacia los parques temáticos.
En el primer parque temático se practica el timo del parquímetro. El tema del segundo parque temático es la temática de los parques, y cada atracción recrea uno. En el tercero su tópico es vacacional, y se me propone coger un coche y tirar recto para ir a las afueras a hacer deportes de aventura y riesgo con un monitor bien majo. Por fortuna y a mi favor puedo decir que ya mañana trabajo.
*la expresión “ámbito lacustre” hace referencia a una discográfica del Ilustre Profesor Wilson Lacustre (más información: fanzine fetiche)
© Karrajo
|