Para mí lo divino es cuando te acaricias el pelo y te imagino las alas.
La fantasía más poderosa cuando sonríes y se te escapan estrellas.
Yo puedo estar muy loco si me dejas...
Puedo llevarte conmigo, si tú quieres:
a algun lugar, al margen de todo, donde podamos hablar despacio, tocarnos con calma,
jugar al escondite deseando encontrarnos.
Tú y yo, de vuelta de todo, reconocernos y enamorarnos;
y de nuevo la prisa
¡tenemos que recuperar tantos años!
No, aguarda, vayamos despacio.
Aún no he contado los lunares de tu espalda
y tú aún no sabes como cocino.
Si me dejas,puedo prepararte el desayuno,
para entonces
ya estaremos convencidos.
© Carlos Rodríguez
|